sábado, 5 de noviembre de 2011


Entrevista


Queremos compartir con ustedes esta interesante entrevista que realizó el diario El Tiempo al presidente de la SIP Milton Coleman, editor sénior del diario “The Washington Post”.
 
GRUPO 2
Catalina Castillo; Jair Abril Charry; Gloria Pedraza; Jhon Jairo Sánchez; Johana Oviedo; Yovana Ortiz Moreno.

Presidente de la SIP reveló panorama de libertad de prensa en América

Milton Coleman
Milton Coleman, presidente de la SIP y editor sénior del diario 'The Washington Post'.
Foto: Carlos Ortega / EL TIEMPO
 
Según Milton Coleman, México es el país más peligroso para ejercer el periodismo.
Milton Coleman, de 60 años, y originario de Milwaukee (Estados Unidos), no es solo el primer afroamericano en ocupar la presidencia de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), sino un periodista que, en sus inicios, vivió amenazas y dificultades como las que enfrentan muchos reporteros en países de la región.

A su paso por Colombia, para participar en el foro 'Libertad de prensa: realidad, obstáculos y soluciones', en la Universidad del Rosario, Coleman, también editor sénior del diario The Washington Post, habló con EL TIEMPO.

¿Cómo ve la libertad de expresión en Ecuador, Bolivia y Venezuela?
La situación en cada país es diferente, aunque hay similitudes. Esos gobiernos se han puesto en contra de la prensa independiente, en formas que desalientan la libertad de expresión. En Venezuela, con la más reciente decisión en torno a Globovisión, pareciera que están castigando a los medios simplemente por cubrir noticias.

En Ecuador, no solo ha habido constantes actos en contra de los medios, sino de autores que han escrito libros con los que el Presidente (Rafael Correa) no está de acuerdo, y, por eso, hacen uso de mecanismos del Estado para castigarlos o meterlos a la cárcel, como ocurrió con el diario El Universo -Correa pidió al periódico 40 millones de dólares por una columna que el colaborador Emilio Palacio hizo en su contra, así como cárcel para él y los directivos del medio-. Y en Bolivia, la situación era mejor hace algunos años, pero el panorama tampoco es bueno. Cada uno de estos países tiene situaciones preocupantes, junto con Argentina, Nicaragua, Honduras y México.

¿Cuál es su opinión sobre el permanente acoso del narcotráfico a los medios mexicanos?

Es terrible. México se ha convertido en el país más peligroso para ejercer el periodismo, especialmente en la frontera con Estados Unidos. Algunos de los asesinatos más recientes fueron contra periodistas. Es absolutamente horrible. Y reconocemos que el narcotráfico es el mayor peligro contra la libertad de prensa. Esperamos estar en México regularmente para ver si hay algo que podamos hacer.

¿Algún caso que le preocupe en particular allí?

No podría hablar de uno en particular, pero sé que hay muchos casos en los que periodistas se han visto obligados a no publicar informaciones. Muchos diarios han dejado de cubrir lo relacionado con el narcotráfico, porque es muy peligroso. No sabemos si todos los periodistas que han muerto en los últimos años han sido por causa del periodismo, pero en muchos casos sí. Y aunque fuera uno o dos, son demasiados.

¿Cómo ve la disputa entre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y el diario 'Clarín'?

Es una situación desafortunada. Espero que puedan resolver sus diferencias, porque, como van las cosas, es una sincera amenaza contra la libertad de prensa en un país que tiene algunos de los mejores periódicos de Latinoamérica, entre ellos Clarín.

¿Cree que ha mejorado la situación en Colombia?
Colombia tiene la democracia más antigua en Latinoamérica y ha soportado tiempos difíciles, pero, en términos relativos, ahora hay libertad de prensa. No es perfecta, aún hay dificultades, pero está mirando hacia adelante, especialmente ahora. Aplaudimos la libertad que tienen aquí y celebramos las intenciones del presidente Juan Manuel Santos de ampliarla y de firmar la Declaración de Chapultepec.

¿Y en su país (Estados Unidos) qué amenazas enfrentan?

Hay amenazas todo el tiempo. Amenazas individuales contra periodistas, económicas contra organizaciones de medios, y también ha habido reporteros que han sido asesinados. Y hay amenazas que están relacionadas con la realidad económica que estamos viviendo.

¿Cómo cree que han manejado los medios en EE. UU. las protestas de los 'indignados' en Wall Street?

Es muy difícil hablar en nombre de todos los medios de Estados Unidos. Creo que se hizo un cubrimiento apropiado. No considero que haya sido algo que se ignoró. Para mí, básicamente, fue cubierto de manera adecuada.

¿Qué lecciones deja Wikileaks?

Hay varias enseñanzas. Una de ellas es que vimos cómo Internet puede ser un poderoso diseminador de información. Sin Internet, y sin la digitalización, no hubiera sido posible pensar que esos documentos pudieran salir a la luz. Creo que aprendimos, o por lo menos así lo dice uno de mis colegas, Jackson Diehl, que habría sido bueno si Wikileaks hubiera protegido la identidad de sus fuentes. Eso creó dos problemas: uno, que mucha gente aparentemente inocente fue expuesta, y eso fue desafortunado, y segundo, ayudó a la administración de Obama a poner frenos y a esforzarse por proteger la información de seguridad nacional. La otra lección es que los nuevos medios se han popularizado, es decir, que ciudadanos del común tienen mayor impacto, por las transformaciones de la revolución digital.

¿Está de acuerdo con que los ciudadanos tengan roles de periodistas?
Hace 10 años, hubiéramos dicho que los blogueros no son periodistas porque no trabajan para un medio, pero si pensáramos que los ciudadanos no pueden ser periodistas, no nos hubiéramos enterado de lo que sucedió en la 'primavera árabe', porque las noticias salieron básicamente de las redes sociales. Por otro lado, los consumidores de información tienen que ser más selectivos a la hora de valorar la información, y eso es algo que debemos al periodismo tradicional, que no arroja información cualquiera, sino que la mira, la valora, la verifica. Tenemos que balancear la necesidad de información que tiene la gente con la protección de vidas.

Roberto Pombo, covicepresidente de la Comisión de Chapultepec
Roberto Pombo, director general de EL TIEMPO, fue nombrado covicepresidente de la Comisión de Chapultepec, de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
A su cargo tendrá la realización de actividades que den a conocer los 10 principios de la Declaración de Chapultepec sobre la libertad de prensa y expresión entre representantes de los tres poderes de los Estados (ejecutivo, legislativo y judicial) en el continente.

Igualmente, difundirá estos principios y las leyes de medios existentes entre los estudiantes de las facultades de Derecho y Comunicación de los países del hemisferio, así como en la comunidad académica.

En casos de amenaza de la libertad de expresión a los medios, contribuirá a verificarlos.

María Elvira Domínguez, directora de el periódico El País, de Cali, y ex presidenta de la Comisión de Chapultepec, calificó el nombramiento de Roberto Pombo como "muy importante". Y añadió: "Que se haya pensado en una persona de Colombia para este cargo tiene un gran significado".

La Comisión de Chapultepec está presidida por el venezolano Miguel Henrique Otero, director del diario El Nacional, de Caracas.
Libertad amenazada
Se realizó ayer un foro en la U. del Rosario
Ayer se llevó a cabo el foro 'Libertad de prensa: realidad, obstáculos y soluciones', de Andiarios, en la celebración de sus 50 años, y la Universidad del Rosario. Además de Milton Coleman, presidente de la SIP, estuvieron como oradores Miguel Henrique Otero, presidente de la Declaración de Chapultepec; Gregorio Badeni, embajador de Chapultepec, y María Elvira Domínguez, directora de 'El País', de Cali.
Una declaración para la libertad de prensa
En 1994, en el Castillo de Chapultepec, en Ciudad de México, nació la Declaración de Chapultepec, que incluye diez puntos sobre la libertad de prensa y de expresión, que no pueden ser limitados por ningún gobierno.

En primera instancia, fue aprobada por los editores de medios del continente americano, así como periodistas invitados a la Conferencia Hemisférica sobre la Libertad de Expresión. En los 17 últimos años, 50 mandatarios han firmado el documento, para ratificar su voluntad de respeto a la libertad de información.

Sin embargo, algunos presidentes no la han aprobado: Daniel Ortega (Nicaragua), Rafael Correa (Ecuador), Hugo Chávez (Venezuela) y Cristina Fernández (Argentina).

El presidente Juan Manuel Santos ratificó ayer, en la celebración de los 50 años de Andiarios, la decisión de Colombia de respetar la declaración, afirmando que "nuestro compromiso es luchar contra los violentos y los cobardes para que no silencien la voz de los reporteros y opinadores".
Entre tanto, Nora Sanín, directora ejecutiva de Andiarios, manifestó que "independientemente de la variedad de contenidos que cada empresa periodística maneja, hay un común denominador: su compromiso con la búsqueda de la verdad. Este empeño ha costado sangre a la prensa colombiana. Periódicos y periodistas han sido blanco del narcotráfico, guerrillas, paramilitares y
fuerzas de corrupción".

Sanín agregó que en las últimas cuatro décadas, "más de 140 periodistas colombianos han sido asesinados" o víctimas de secuestros, atentados, hostigamientos y amenazas en su contra".
REDACCIÓN CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

martes, 1 de noviembre de 2011

Podemos llamar invierno


Yovana Damaris Ortiz Moreno

 Cuando comencé a estudiar comunicación social, creía que con esta carrera podría contribuir en la conformación de una sociedad más justa y equitativa. Debo remontarme ahora a mi infancia para poder explicar, que fue lo que motivó la toma de la decisión de estudiar esta carrera.

  Recuerdo aún, que en aquella pequeña vereda, llamada Cucuana, perteneciente al municipio de Ortega en el departamento del Tolima, cuando era una niña, al despertar siempre escuchaba la radio, pues mi papá, hombre campesino, y pequeño comerciante y agricultor, solía poner la radio en la mañana para escuchar las noticias, y estar enterado de los acontecimientos; mi mamá, por su parte, docente, y amante del conocimiento y de las ciencias sociales, las escuchaba también, mientras realizaba las labores de la casa, antes de ir a trabajar.

  Recuerdo que admiraba a los periodistas de quienes escuchaba las noticias, y que consideraba cierto todo lo que ellos informaban. En mi casa también era habitual ver el noticiero del medio día y las noticias de la noche. Mis papás se molestaban muchísimo si mis hermanos y yo, los interrumpíamos, mientras ellos prestaban atención a los informativos.

  Cuando fui avanzando en mis estudios primarios y secundarios, empecé a confrontar las ideas que tenía al respecto. Escuchaba las conversaciones de mi mamá profesora de materias humanísticas, con mi hermano, un intrépido jovencito amante de la geografía y de los temas sociales, y el velo empezó a caer.
   Los docentes también han sido trascendentales en mi formación de criterio, pero realmente, el influjo de la academia en la forma como hoy veo el mundo ha sido determinante. Afortunadamente, en este momento, soy consiente, aunque duela decirlo, de que los medios informativos, no cumplen el papel que deberían cumplir en la sociedad.

   Los medios se han convertido en los aliados de los grupos élites: emporios económicos, políticos, a quienes sólo les interesa velar por su bienestar individual, sin reparar en su comportamiento, con tal de conseguir sus propósitos.

  Quienes arrojadamente, se lanzan en la difícil labor de ser periodistas con compromiso social, tienen que enfrentarse a las amenazas, la difamación, persecución, de todos los sectores que se sienten amenazados cuando el periodismo aflora descubriendo los crímenes, los crueles planes, los fraudes, y desenmascarándolos.

  Sin embargo, pese a que hay quienes están trabajando en periodismo investigativo, y en periodismo independiente, cambiar el rumbo de las cosas no es tarea fácil. Hay que resaltar que en la actualidad entes como la Fiscalía, y el Concejo de Estado trabajan también por impartir justicia, frente a crímenes, parapolítica, farcpolítica, corrupción entre otros, y que en muchos de estos casos el olfato periodístico a contribuido en el esclarecimiento de los hechos, a través de la información y la formación de criterio.

  Queda mucho por hacer, es cierto, pero estoy convencida de que si “una sola golondrina no llama invierno, sí puede llamar la atención de otras golondrinas.”  
 

   

domingo, 30 de octubre de 2011

LA FELICIDAD DE LA VIOLENCIA

ROQUE ORTEGA MURILLO
La indiferencia es una cárcel invisible que silentemente se ha enquistado en el pensamiento y el espíritu de los colombianos, no hemos inmunizados ante el drama humanitario que viven cuatro millones de compatriotas desterrados; despojados vilmente de su terruño por culpa de una absurda locura de la guerra, tan solo ha dejado dolor y sufrimiento.
Para estar preso no se necesita estar recluido en una prisión, basta con asumir una actitud de indiferencia y olvido, este comportamiento mezquino es un reflejo del accionar insolidario hacia nuestros congéneres. Además, los acontecimientos violentos son observados con un morbo, infundado en la mayoría de las veces por el cubrimiento sesgado y manipulados por los grandes  medios de Comunicación, con el agravante que se olvida rápidamente tales sucesos.
A pesar de lo anterior los medios vociferan que esta sociedad es una de las que vive más felices en el mundo, semejante postura nos parece un despropósito, por ejemplo, según la Defensoría del Pueblo, cuatro mil niños están desaparecidos en el país, solo en  Medellín este año, en  tres meses se han asesinado en las comunas más de cuatrocientos personas, y en el departamento Córdoba el año pasado se cometieron más quinientos  crímenes. Tristemente en este país los defensores de derechos humanos, sindicalistas y periodista independiente, que trabajan para construir democracia, son satanizados, señalándolos como voceros del terrorismo, estos ejercicios  son de alto riesgo. Según la Corte Interamericana de derechos Humanos, Colombia es el segundo país del mundo con más desaparecido, cifra que confirma la defensoría del pueblo.
Así mismo, el país todavía no conoce los resultados acerca de la investigación de los falsos positivos, o más bien crímenes de Estado, que se cometieron contra unos puñados de jóvenes humildes en la población de Soacha, la sociedad civil ha sido indiferente ante esos acontecimientos luctuosos. Tan solo sus parientes  buscan inermemente que se aplique justicia, a pesar de ello, aquí no pasa nada. La felicidad, el bienestar, lo pregonan, incluso algunas personas que se acuestan sin probar un bocado de pan. No hay que olvidar que los medios de Comunicación invisibilizan la realidad, en la mayoría de las ocasiones actúan como ideólogos profetas del sistema. Pensar así, es el resultado de una sociedad desquiciada.  ¿Qué pócima nos han suministrado para mantenernos sumidos en la imbecilidad?
Cómo se puede ser feliz, sí  aproximadamente 600 jóvenes se suicidan cada año, espelúznate situación  que menores de 24 años vivan sin ilusión, con desesperanza, agobiados por la tristeza y la depresión, pues algo no está bien; un estilo de vida enfermizo y alienante no puede ser un comportamiento sinónimo  de felicidad.
Con una desigualdad abismal donde la mayoría de la población cada día se empobrece y los ricos son más ricos, hablar de bienestar es una falacia, lo que hay que denunciar como la codicia de la clase política, los terratenientes, y las multinacionales, han convertido a este hermoso país en un paraíso para unos pocos, y el infiernos para la gran población.
Somos felices a pesar de que la misma Fiscalía General de la Nación confirmo de la existencia de las fosas comunes más grande de Latinoamérica, localizadas en los cementerios de Vista hermosa, la Macarena y Granada en el Departamento de Meta. Llama la atención que dentro de estos muertos apareció el cadáver  de un supuesto guerrillero, quien  cayó en combate frente al Ejercito Nacional, pero al parecer según testimonios de sus familiares, el joven era ciego y con retraso mental.
Para finalizar no hay que olvidar las cifras escalofriantes denunciadas por la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, sobre el censo nacional de N.N, realizado en el 2010, arrojo la cuenta de 11.403 cuerpos sin identificar  en apenas 303 municipios de 1.101 que tiene el país. Esta situación es macabra. No se puede ser indiferente ante esta nefasta realidad, y seguir siendo meros espectadores de un Estado que también ha contribuido a mantener una guerra sin sentido, actuando de similar manera como los grupos al margen de la ley, dejando miseria, ríos de sangre y dolor.
Esto no puede ser el modelo de una sociedad feliz, donde el sistema de salud de los colombianos es atendida con ibuprofeno y para que presten el servicio deben recurrir al recurso de la tutela, sin duda, esa ley 100, en donde la salud paso a ser administrada por el sector privado y no por el Estado, ha dejado solo un sistema mafiosa, que se ha enriquecido a costilla de los aporte de los beneficiarios, sin importar atender con un servicio de alta calidad y un sentido humano.
Así mismo, el sistema neoliberal cada día nos estrangula con sus medidas impopulares y neocolonialista, como son los bajos salarios y la privatización de la educación, tal como viene sucediendo actualmente con este gobierno, que quiere implementar una reforma educativa lesiva a los intereses de los estudiantes más pobres. Educar es un derecho, no es un privilegio. Ante tal situación, se puede considerar a  este panorama que vivimos en sinónimo de bienestar, entonces estamos locos.

lunes, 10 de octubre de 2011

TRABAJO AUTONOMO: SEGUIRLE LOS PASOS A ESTA LEY, PARA DISCUTIR EN CLASE

En la revista SEMANA de esta semana, hay un artículo titulado PROYECTO PARA LA PAZ SE RAJA POR LA IZQUIERDA Y POR LA DERECHA....ES EL TEMA PARA LA EDITORIAL DE LA OTRA SEMANA.....
DESMOVILIZADOS  PAZ, O AUN MÁS GUERRA

EDITORIAL

Como es costumbre, el ataque frecuente a la población campesina es normal para muchos, y la violencia se sigue creando con unas pocas personas que dicen ser completamente desmovilizados de esta guerra absurda, la pregunta es, ¿Que tan cierto es que estas personas si se desmovilizan del todo?

Si bien es cierto la palabra desmovilizar, significa retornar a la vida civil, pero hasta donde estos desmovilizados están dispuestos a cambiar de verdad, y para bien, si se sabe que cada sala de la vida del horror y del maltrato físico y sicológico, para después convertirse en voceadores de la paz, es algo que no tiene sentido pero es lo que a diario se ve en este país.

El hablar de los desmovilizados, se pensaría que ellos si están dispuestos a cambiar pero que tanto, como se sabe, ellos no trabajan solos en esta guerra siempre habrá uno con un cargo más alto,¿ Que difícil seria, volver a convencer a estas personas que realmente si quieren cambiar por unas cuantas monedas?

Como lo es el caso de de “Jorge 40”  fue jefe paramilitar del Bloque Norte de las Auc. Y quien después de desmovilizarse aun seguía cometiendo delitos, él fue quien participo en los robos de tierras a los campesinos en Cesar y Norte de Santander, pero no solamente él fue el autor de este robo, alguno de sus cómplices  también dijeron a la justicia lo que había pasado con dichos robos y lo que les mandaba hacer “Jorge 40”  

Cuando acabara definitivamente esta guerra por el poder, para que muchas personas inocentes dejen de morir, por culpa de quienes se toman la justicia por las manos, y no solamente es eso, a ver si el gobierno por fin encuentra una solución, para que los desmovilizados verdaderamente dejen de estar a favor de la guerra.
Si de buscar solución para que los desmovilizados dejen de estar delinquiendo, primero abría que revisar que tan cierto es el apoyo del gobernó, hasta donde están dispuestos a cambiar guerra por comodidades, aun sabiendo que en cualquier momento, y como se dice vulgarmente,  al gobierno se le puede voltear la torta, tratar de llegar a un acuerdo con estas personas, que van a conciliar para dejar de hacer la guerra, y por fin retornar a la vida civil, de la cual nunca debieron salir.




CORPORACIÓN UNIFICADA NACIONAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR CUN

COMFLICTO ARMADO.