lunes, 3 de octubre de 2011

RIO  DE LÁGRIMAS

EDITORIAL


Todo lo que es felicidad para algunos, termina siendo llanto para otros, como es el caso de el corregimiento de Sidón, municipio de Cumbitara, a siete horas de Pasto en donde se encontraban celebrando las fiestas verdales, algunos conversaban, otros tomaban, e incluso, muchos de ellos jugaban futbol. Hasta ahí era una noche de fiesta y calma.

Si bien es cierto, las fiestas para estas personas son de cierto modo una forma de alejar todos los problemas, y apartarse de la guerra, pero como no todo es felicidad  para ellos, y como siempre la nube negra que por años los acoge con una guerra sin fin, llegaría esa noche, noche en la cual, unos insurgentes se tomaron este pueblo destruyendo moralmente, la felicidad de todos.

Como si fuera poco, estos revolucionarios también hicieron parte de esta gran celebración, tomaron, comieron, y no les basto con acabar estas fiestas, el licor cumple con su deber, enloquece y transforma a las personas, y si se le suma el vicio del bazuco, dichos insurgentes  se convirtieron en demonios, empezaron a maltratar a estas personas, a sacarles información, también a despojarlos de lo poco que tienen sus celulares, y dinero.

Es ahí en donde las lágrimas volvieron a derramar a una población indefensa de la guerra, asesinaron delante de ellos a varios personas, cruelmente las arrojaron al rio Patía, como si estuvieran botando basura o escombro para la construcción.


No solo eso, también asesinaron a golpes a un presunto guerrillero, lo mataron a punta de golpes, acecinaron a tres trabajadoras sexuales, y desafortunadamente también corrieron la misma suerte que las otras personas,  arrojados al rio Patía. 



¿Cuando se acabara esta guerra? es lo que a diario se pregunta todo el mundo, cuando será que el gobierno o aquellos que tratan el tema de supuestamente ayudar a estar perronas cumplirán su palabra, ya está bien de muertos y de masacres, la población pide tranquilidad y paz para ellos y para todo el país. 

Porque será, que a la gente pobre no se les acepta la felicidad, siempre abra alguien  que quiera acabar con los bonitos momentos, así sea en medio de la pobreza, pero siempre conservan una sonrisa en sus rostros, pero jamás olvidar que por culpa de la guerra sin fin, esa sonrisa será aplacada por fusiles, muertes y secuestros.





CORPORACIÓN UNIFICADA NACIONAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR CUN
COMFLICTO ARMADO.

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